Juliana Alves, mamá y enfermera con más de 16 años de experiencia, nos habla sobre la violencia obstétrica. Un placer poder tratar este tema en nuestro blog, ya que para muchas será un tema bastante desconocido. Os dejamos con sus palabras.

La violencia obstétrica es un término tan bruto que se refiere a situaciones en las que la mujer embarazada o en posparto puede sufrir. 

La mayoría de las veces es sutil, son acciones, comentarios y prácticas que han sido normalizadas a lo largo de los tiempos. La mayoría de las veces la mujer sabe que hay algo mal, pero no sabe explicar qué es exactamente lo que está ocurriendo u ocurrió. 

embarazada hospitalizada

Bueno…. ¿Qué es entonces considerado Violencia Obstétrica? ¿Cómo identificarla?

Es la práctica de procedimientos y conductas que no respetan y agreden a la mujer a la hora del embarazo, parto, nacimiento o postparto. En la práctica, se considera violencia obstétrica los actos agresivos tanto de forma psicológica como física. Son señales de alerta:

Atención: algunas de estas situaciones deben considerarse en caso de complicaciones para la salud de la madre y el bebé.

  • Impedir que la embarazada sea acompañada durante el parto
  • Aplicación innecesaria de oxitocina para acelerar el parto
  • Ser privada del contacto con el bebé en la primera hora de vida
  • No puede tomar agua ni comer durante el parto
  • Someterse a exámenes táctiles innecesarios y por varios profesionales
  • No recibir medicamentos para aliviar el dolor cuando lo solicite
  • Ser obligado a la administración de medicamentos para aliviar el dolor
  • Exigir el lavado intestinal
  • Recibir procedimientos sin consultar
  • Ser dejada sola, aislada o cerrada
  • Tener alguna parte del cuerpo atado
  • Ser obligada a parir acostada
  • Tener libertad de movimiento restringida durante el parto
  • Ser separada del hijo después del nacimiento
  • Parto con fórceps sin necesidad
  • Ser inducida a hacer cesárea sin necesidad
  • Sufrir episiotomía sin necesidad o sin consentimiento (la episiotomía es un corte hecho en la vulva y la vagina para forzar la salida del bebé. Generalmente se hace sin la aclaración, ni el consentimiento de la gestante y muchas veces sin anestesia. Ya es considerado un procedimiento obsoleto por la investigación científica);
  • Ser molestada o ser objeto de bromas durante el parto
  • Someterse a la maniobra de Kristeller (Es una técnica para presionar la parte superior del útero y forzar la salida del bebé. Un procedimiento considerado obsoleto también)

Estas situaciones y otras pueden acarrear a la mujer consecuencias devastadoras después del parto, como: depresión postparto, incomodidad en las relaciones sexuales, problemas urinarios, ansiedad y miedo de otro embarazo. 

El secreto al enfrentamiento de la Violencia Obstétrica es estar informada sobre lo que es normal, sobre lo que es fisiológico durante el embarazo. Cuando una mujer sabe lo que es normal, ningún discurso la dejará con miedo.

¡Porque el miedo nos paraliza!

Se debe entender que la tecnología debe ser usada de manera apropiada en los partos, contra intervenciones inútiles, inoportunas, inadecuadas y/o innecesarias. La pérdida de protagonismo está velado por el miedo impuesto a lo que pueda suceder, a ese famoso, por si acaso, que tanto nos asusta. Las Informaciones no deben ser restringidas al Cuerpo de salud y sin a todas las mujeres. Tiene que haber un motivo basado en evidencias científicas para interrumpir un proceso fisiológico programado por la naturaleza. 

  • La mujer debe ser considerada protagonista, participando en el proceso
  • El parto debe considerarse fisiológico y no patológico

recién nacida

Otro camino importante en la lucha contra la Violencia Obstétrica es dar voz a esas mujeres:

  • Escuchar las madres
  • Aprender de ellas

Cuando se reportan los partos, encontramos las huellas de la Violencia Obstétrica. Y cuando relatamos, entendemos el proceso y damos voz a ese problema. No nos olvidemos de la condena histórica que España recibió en febrero de 2020 del Comité de Naciones Unidas para la Eliminación de la Discriminación contra la mujer, sobre maltrato e mala praxis que una mujer recibió en su parto: “una mujer que acude al hospital con un embarazo normal y termina intervenida sin necesidad, lesionada y separada de su bebé, sin haberlo consentido en ningún momento”. 

Consulta aquí la noticia

Una mujer consiente de sí misma, sus cuerpo y sus sentimientos, estará más protegida contra la violencia.

***

Gracias Juliana Alvez😉

***

¿Tienes algo que decirle al mundo? En el blog para mujeres Aguacate Nena hay un sitio para ti. ¡Escríbenos!

¿De qué se trata la violencia obstétrica?

Comparte el amor